Episodio 5. Food Defense

Es nuestro deber

Verán, como les contaba en el Episodio 4, los neimoidianos exigen unos requerimientos para validarnos como mercenarios. Estas normas se van revisando y adaptando a los cambios sociales.

Un nuevo peligro surgió y había que analizarlo

En septiembre de 2001 (les suena, ¿sí?, todos se acuerdan de lo que estaban haciendo cuando ocurrió una de las tragedias más grandes de la historia) se dieron cuenta de que no estábamos preparados para afrontar un tipo de terrorismo masivo. Uno que podría hacer tanto daño a la sociedad como el que hizo la caída de las torres gemelas.

Un antes y un después en la historia, también en la del Imperio.

No estábamos preparados para que alguien atentara contra la Estrella de la Muerte. Se hacía imprescindible valorar un nuevo peligro: el ataque intencionado contra el Imperio. Hasta este momento sólo habíamos valorado los peligros dentro de nuestra sede, nunca que nos quisieran derribar. Y aquí, señores, es cuando arranca Food Defense.

¿Se imaginan el daño que podría hacer a la sociedad la contaminación intencionada de alimentos? Aunque podamos leer noticias de problemas con alimentos, no tienen por qué haber ocurrido de forma intencionada. Sin embargo, sí que pueden existir retiradas ocasionadas por una Alerta Alimentaria. Para ello, nos preparamos desde el Imperio realizando simulacros de crisis que garanticen una retirada eficaz intentado evitar el mayor daño posible. Dependiendo de la gravedad se informa a las autoridades sanitarias, incluso a la prensa. Estas alertas pueden ser debidas a errores de manipulación o por problemas microbiológicos (¿se acuerdan de los biofilms? Imagine que, sin que nos demos cuenta, contaminan un producto).

Pero cuando hablamos de prevencion en Food Defense pensamos en algodistinto: está hecho para dañar, ya sea a la sociedad o al Imperio.

Un caso específico puede ser el fraude alimentario: conscientemente «alguien malvado» del Imperio decide engañarle. ¿Se acuerdan de las hamburguesas de caballo? No se iban a intoxicar con ellas, aunque no estaban declarando que se trataba de ese tipo de carne, y eso es fraude. Ya les cuenta Juan Revenga lo que opino del tema.

Para intentar evitar que nos ocurra un ataque intencionado a la Estrella de la Muerte, que ya nos ha pasado dos veces y parece que no aprendemos (no por hacerla más grande se van a asustar), tenemos que ser conscientes de dónde nos pueden venir los ataques. Como vimos en Rogue One, podemos pensar que alguien de dentro puede hacerlo, y además comprobamos que siempre hay un sitio por donde La Resistencia puede atacar.

Del Episodio IV aprendimos a hacerla más grande y del VII que había que pensar, y eso hicimos

Esto no es una obsesión, es una realidad. Desde hace años se han encontrado casos de, por ejemplo, trabajadores descontentos que intentan atentar desde dentro contra nuestras sedes.

Nunca sabes si el empleado del mes es quien destruirá la Estrella de la Muerte. Cacho Guarro.

Y esto, pese a ser una guarrada, es de las posibilidades «menos graves» que nos podemos encontrar. Imagine un ataque terrorista contaminando con toxinas los alimentos.

En este caso, no sería tan importante la imagen del Imperio como el peligro para la sociedad. Para nosotros es básico que se recupere la confianza cuanto antes y que el perjuicio social sea el mínimo posible.

Con estos datos elegimos a un Líder de un equipo: el Equipo Food Defense. Líder y equipo, ambos preparados para analizar los posibles peligros que puedan destruir nuestra Estrella de la Muerte.

Nuestra Líder. Es agradable salvo que intenten atacar al Imperio

Se realizarán simulacros poniendo a prueba a toda la Estrella de Muerte para estar preparados frente a cualquier ataque, para que nadie tenga ninguna duda sobre cómo actuar si ocurriera.

Imaginen que quieren contaminar con Salmonella un alimento haciéndosepasar por empleados de otra empresa que vienen a arreglar una máquina. Debemos evitar que lo consigan desde diferentes frentes: controlando el acceso a la planta, identificando a quien sí está autorizado, no dejando sólo a personal ajeno e implicando a la gran primera línea de defensa: los empleados.

Como ya saben, en el Imperio sólo podemos trabajar desde la prevención: analizaremos todas y cada una de las situaciones que se puedan dar, valorando las medidas a adoptar, para evitar que nadie, ya sea desde dentro o fuera, tenga la más mínima opción de destruir nuestra Estrella de la Muerte. Cueste lo que cueste.

1 comentario

Participa Suscríbete

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *